El gato-carril


Os parecerá increíble, pero hoy he soñado que ponían en Zaragoza un nuevo servicio, el gato-carril. No sé exactamente cuál era su función, porque los sueños se tornan difusos a lo largo del día y se desvanecen como el humo en el aire, pero imagino que era un servicio exclusivo para gatitos callejeros, que de repente se habían hecho con todo el carril bici de la ciudad, e iban caminando y campando a sus anchas sin riesgo de ser atropellados. Y así, paseaban y desfilaban por el carril gatos de lo más variopinto: gorditos, samurais, trillizos con aspecto de peluche y naricillas encantadoras, y un sinfín de gatos procedentes de todos los barrios de la ciudad, dispuestos a encontrar un hogar, y otros a seguir vagando por el carril. Y así, bajo un sol espléndido y nada de cierzo paralizante, la gente contemplaba los mininos y éstos se dejaban querer.

Martïn Lutero calculador dijo
Lo siento mucho María pero no habría sitio para un gato carril en Mañolandia(con la inclusión del carril bici,no hay espacio :)
19 Octubre 2009 | 01:36 PM