Antes y después del zapatazo
El otro día, antes de que se anunciaran las medidas de recorte salarial, me encontré un céntimo en el suelo, y como me dio pereza agachar el riñón, no lo cogí. Al cabo de dos o tres días, ya anunciadas las medidas, me volví a encontrar otro centimillo (no, Tritur, no era el mismo), y esta vez, sí que me agaché (nunca sabes cuándo te puede hacer falta). La vida te enseña con paradojas como éstas.
A la Monarquía les han recortado unos cuantos millones de euros, creo que catorce, pero Doña Leti y el principito son una pareja moderna, de su tiempo (vestidos de Balenciaga, eso sí). Los setenta millones de euros que se van a recaudar con el recorte a los funcionarios irán a parar seguramente al Real Zaragoza, porque setenta son precisamente los millones de euros que recibe el equipo al año. Mientras, aquí en Zaragoza el alcalde quiere continuar con los barquitos para este verano, porque, según él, es una obra hermosa. Tan hermosa como el tranvía que no hacía falta o la Expo floralia a la que sin duda, no iré.
Después de todas las medidas anunciadas, tan sólo tengo una pregunta: ¿Afectarán las monodosis de los medicamentos a mi tratamiento hormonal diario? ¿Tendré que estar todos los días visitando la farmacia? Gracias.
Petete dijo
a mi lo que realmente me fastidia no es tanto la bajada de sueldo como lo desacreditado y las malas opiniones de la gente sobre los funcionarios. Si tienen envidia, que estudien.
21 Mayo 2010 | 03:39 PM